poemas de carmen ollé

Amor me mueve y me hace responder
(Beatriz)

Dejarme arrastrar por un flujo de sensaciones: realidad y fantasía combinan malévolamente hoy en mí.
Todo nuevo amor refleja una carga eléctrica de un viejo y conocido circuito: felicidad, frustración.
La imagen más bella sería tu desnudo obtenido sin ofrecer mi cuerpo desnudo, de la misma manera como observo mi serenidad en Safo o en San Juan el deseo, pero al menos que te hable de Baudelaire no podría hablarte de la poesía.
¿Sabes que es la poesía? Un muchacho que va en busca de la felicidad, o la imagen perfecta del peligro es atraer como lo hace la poesía a la belleza sin riesgo de caer en la retórica.
Y toda retórica es ridícula.
Amar sólo el fruto de este instante llamado escritura es el resultado fatal conocido como poesía. Se es más infiel hablando el mismo idioma. Puesto que la imagen perfecta ha de amar el peligro no existe la perfección sino en la arbitrariedad, entonces combinación de serenidad y deseo en ausencia del poema: tu desnudo cuerpo con mi cuerpo desnudo, sin serenidad. Caída en este juego sólo para atraerte al fin.

Suburbio

Aquélla, la más perversa nunca amó.
Se enredó en mis brazos entre sábanas. Sabia,
los pies hacia la puerta…

Irascible, su único defecto era su única virtud,
al placer amó más que al dinero,
a una cicatriz
que aun collar de perlas.
Yo que frecuento las tabernas cerca al mar
sé que ella piensa en Lautréamont
– nombre desconocido –
y en la melancolía de un atardecer gracioso
como un ojo vaciado.

Cavalcanti

Si una rosa no alcanza la plenitud, de tu destreza – Guido – no respondería.
La dama siempre de espaldas sonrió a un paisaje añorante.

Puesto que esa mujer más que razonar sueña, ella es en su
quietud más vieja que tu exilio,
y si otro besara su cuerpo amado ¿Tu regreso no sería inútil?
Como cualquier locura, viento o blasfemia que mueva a quien
tanto ambiciona
Puesto que esa mujer no ambiciona sino sueña se ha mantenido
joven en su pobreza.
Y si alguien derramara el vino atento sobre ella, y otro la besara en su coño, que sería, entonces, si un viajero…..

Las personas creen en la sabiduría

A los cuarenta estoy con un palmo de nariz.
Me apena haber leído tanto y no haber consumado
el placer. Regenta de mi cuerpo, de esta piel bajo la
que fluye el aceite.

Nada a mi alrededor, sólo una hija tierna
– benignos otoños –

Finjo lo que no sé,
soy una actriz, mi trabajo
es perverso. He amado menos de lo que supe amar,
en las tardes es el silencio; de noche, el silencio
y el sueño.

Las relaciones con las partes de mi cuerpo no son teológicas

Las relaciones con las partes de mi cuerpo no son teológicas
Son frustraciones, derivados del dolor de un cuerpo fetiche.
Hoy perdí un diente:
—————————¿evacuación de una conciencia sufriente?
Pérdida de rigor:
—————————¿hay algo más honesto que esta ley-grave?
¿La belleza de las piezas naturales intactas no es un
humanismo narcisista?

Hoy perdí un diente (y hoy perdí un diente).
Me extravío-
Más allá de esta frase se sitúa otra cualquiera
Debajo un mundo paradigmático bloqueado
Afirma su relación directa con el comportamiento
Sexual.
La impotancia de ligar con el texto proviene
De la práctica erótica mutilada (desempleo sexual)
O
Una fijación interfiere el juego
Y los muslos son como árboles petrificados sobre el lecho
¿es acaso un melodrama?
El onanista hunde los párpados la mutilación
Los abre.

Tuve que hablar de la mutilación erótica
Ahora hablo del cuerpo mutilado:
El INNOMBRABLE
—Perder los miembros y conservar los dientes
–qué escarnio – Beckett
¿La compasión paternalista es mis señores
un atributo decente?

Perder los dientes y no perderlo todo
Perderlo todo y no perder la vida
Conservar la vida y criogenizar el arte
Perder la vida industrializar la muerte
Uno espera tener 80 años para hablar de sí mismo
Hablar de sí mismo es un cuchicheo intermitente
Es inútil
La ciencia se vuelve bélica y hablar de sí mismo
No es nada práctico pero es una guerra
Esperar a tener 80 años para hablar de sí mismo
¿dónde radica lo verdadero en esperar o en hablar?

Hoy se pierde un diente mañana un ovario
Hoy no ha de durar más que hoy
O mañana a lo sumo un mes.
Hoy ocupa su puesto la porcelana o el oro
Y el estomatólogo a cambio recibirá su recompensa.

Estoy en el Mediterráneo.
Podría estar en cualquier otro lugar sintiéndome
La misma criatura insólita y sorprendida
ante los cambios de su cuerpo
la traslación de un cuerpo significa un corte
se vuelve a ser
y lo que nos ocurre aquí no nos hubiera ocurrido allá.
Se cree esto con tanta fuerza con tanta absoluta confianza
Que el regreso se nos figura un retorno a la frescura
De la piel:
Los dientes no se pudren allí
El rostro no se aja
La piel no pierde lustre.
Los parientes fallecen (porque hemos partido)
El pueblo estalla
Las familias se empobrecen
Se repueblan se sintetizan
¿no es una teoría nerviosa de la historia?
Nuestro Tótem.
Defecamos con soltura y es el único motor intacto
Se corona una era escatológica

LA CACA ES TAN PODEROSA COMO UN PEQUEÑO COMPLEJO

tener treinta años

Tener 30 años no cambia nada salvo aproximarse al ataque
cardíaco o al vaciado uterino. Dolencias al margen
nuestros intestinos fluyen y cambian del ser a la nada.

He vuelto a despertar en Lima a ser una mujer que va
midiendo su talle en las vitrinas como muchas preocupada
por el vaivén de su culo transparente.
Lima es una ciudad como yo una utopía de mujer.
Son millas las que me separan de Lima reducidas a sólo
24 horas de avión como una vida se reduce a una sola
crema o a una sola visión del paraíso.
¿Por qué describo este placer agrio al amanecer?
Tengo 30 años (la edad del stress).
Mi vagina se llena de hongos como consecuencia del
primer parto.
Este verano se repleta de espaldas tostadas en el
Mediterráneo.
El color del mar es tan verde como mi lírica
verde de bella subdesarrollada.

¿Por qué el psicoanálisis olvida el problema de ser o no
ser
gorda / pequeña / imberbe / velluda / transparente
raquítica / potona / ojerosa…

Del botín que es la cultura me pregunto por el destino
¿Por qué Genet y no Sarrazine?
o Cohn Bendit / Dutschke / Ulrike
y no las pequeñas militantes que iluminaban mis aburridas
clases en la U
ELSA MARGARITA SIRA

Marx aromaba en sus carteras como retamas frescas
qué bellas están ahora calladas y marchitas.

No conozco la teoría del reflejo. Fui masoquista
a solas gozadora del llanto en el espejo del WC
antes que La muerte de la Familia nos diera el alcance.


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