poemas de maria cecilia muñoz

maria cecilia muñoz nasceu em bello, antioquia, colômbia, em 1959. poeta, comunicadora e jornalista da universidade de antioquia,  ela foi co-fundadora e ex-diretora da casa de poesía porfirio barba jacob, em medellín, além de co-fundadora das revistas colombianas de poesía maya, gerifalte e poética. publicou os seguintes livros: entregas, 2005; el universo un instante, haikus 2013; libros inéditos: bajo el cielo, poemas. sagrada pausa, haikus. las cosas perdidas, poemas.

 

he llorado todos los muertos y me sepulto en cada uno
sus memorias transito me duelo del horror
con mi boca seca busco el pozo de agua en los ojos de quienes partieron.
*
¿qué pasado tejió este presente?
¿qué presente forja qué futuro?
¿qué vidas me rigen hoy?
¿qué destino atraviesa mi sino?
¿qué gota rebosará esta sed?
no existen más sueños se escucha un grito entre las vísceras.
*
con su boca húmeda besando la oquedad de la tierra la hemos visto…
una oración susurrada en todas las bocas
sus ojos – un reino ciego- abiertos a la claridad de la mañana
su cuerpo floreciendo rojo en medio del lamento
presenciamos con pavor cuantas veces
la hendidura de la muerte.
*
soy esta mujer
sumergida en la brevedad de los días
esperanzada en un nuevo esplendor
al encender el fuego en las mañanas
como una profecía.
esta mujer estremecida como un árbol
en sus raíces y flores
invocando el poder del universo,
una pradera de luz donde posarse.
soy la que incansable descifra el lenguaje de las aves
persigue la liberación de los karmas
besa los meridianos en su lengua
se extasía con el alba y no renuncia al cielo.
sobreviviente de una antigua sed,
esta mujer cierra la puerta de sus labios
saborea en las noches el vaticinio de un salmo redentor
y se adentra en su silencio.

*
un tiempo hiriente
acecha esta quietud de viento
este silencio de piedra, de rio sumergido…
con las manos heridas de verso
me busco en el rocío de las hojas nacientes
en el fuego de la tarde que se cierra
en el canto sagrado de los pájaros.
como un árbol insomne me deshojo cada noche
destejo en la penumbra esta madeja de memorias
que me envuelve hasta sangrar
este ritual de alfabetos que me escribe.
con los ojos húmedos de miedo
me inclino para calmar esta sed
pero mi lengua es pluma de iniciado escribiente
y mi reino aún no florece.
*
en el relámpago de la noche
incansable te busco en los montes, las plazas, los caminos…
mas toda calle conduce al silencio
y cada paso es una sombra…
¿cesarían definitivamente tus miedos?
¿besarán tus labios el misterio?
temblando grito tu nombre me desangro me he quedado sin orillas.
*
no se sabe aún afuera pasado el tiempo de espaldas al amanecer permanece
nadie ha venido a ver su muerte
intacto está el cuerpo
seca la risa el canto la sed de mundo
limpia la casa de los sueños
pertenece a la desnudez de la palabra
la noche como una oscura flor ha cobijado su silencio.
*
voz ausente
¡hasta donde la profundidad del canto
la fuerza avasalladora de la palabra
la libertad de un pensamiento iluminado!
un vuelo es cortado en pleno aire
en el cielo de su corazón abierto
un suelo en construcción es desarmado
una voz apagada sin remedio.
¿hasta cuándo?
*
ellas
las he visto de nuevo
y las he mirado de frente
como nunca.
sus cuerpos gastados, como los sueños
la piel en extrema palidez.
ellas las del encanto y la belleza perdida
dan la lucha cada noche
sobreviven casi invisibles
se adhieren como musgo a las paredes de la ciudad
en contra de todo orden
de toda limpieza permanecen
dan cuenta ante los ojos del día
de las fisuras en la carne del hombre.


compartilhe!

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Plus
  • RSS
  • PDF
  • Email