poemas de pedro blas

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Patato Añá

Dime entonces tú, corona monárquica de congueros ¿a cuál sangre debo atenerme dime, Patato Añá? ¿a cuál de aquellas sangres debo atenerme acercándosela a tus cueros?

Dijéramos como cierta sangre obtenida de un saurio cazado por entre el caudaloso Níger

Pero dime tu padre sacro tumbero ¿de cuál sangre de nocturna ave he de sacrificarle a este hijo armonioso Itotele Añá de Oshún?

¿Volverás a darle de comer a ese tambor? ¿conoces bien tú, aquella consideración de otra luna? hasta evaluarías un puntual momento decidiéndote por darle sangre de gallo

Entre tanto yo averiguo aquel Ilé casa de muerto donde te me pierdes a bailar tu santo, tú muerto

Vas en tu arriba tan principesco en sonoridades ¿en cual de tus yemas he de habitar yo? ven padre y dame una celda de esas

¿Tomarás bajo este sol un cierto ron de corozos? necesitamos santiguarnos de tu sonreír marimbula de neolítico tecleado

¿Nos regalarás tu kiyumba?… padre dime quiero beber en esa calavera tuya quiero beber en ella un agua de cocos nido de ventiscas
las arrulladoras de marineros en alta mar cuando yo a tu calavera Patato Valdés le siembro piedra de rayos

Estoy lucidor desde entonces con bufandas de predilección tuya has de lograr ver muertos ahogados por entre el Reck Book a tanto prójimo envidioso

Aunque cerca al Madison Square Garden nuestro encuentro volverá a darse

Nunca olvidaré Patato Valdés aquella bufanda en París acariciada [de tu habano

tu golpe conguero cierra noches abre albas noctámbulo Patato Valdés Destrozador precioso de vulvas blancas hemos sembrado dentro calavera tuya aquella hermosa flor de campanas que besan

Patato Añá estoy achicharrando el mejor culo de avestruz para ti sacrosanto sonoro Changüí hijo de tambor kalinga mi Patato Valdés de las veinte monarquías ¿cómo le digo a tu riachuelo de Guanabacoa?

¿y a reina negra de los cementerios de besos de ikakos? esa sagrada patrona virgen negra de los bailes en Campo Nfumbe ¿ella sabe acaso dónde bailas ahora?

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De portones caminados

Este hombre que me arrimo a la cerveza de mis
tardes es mi barrial con torres de cacahuete
Le han llamado Getsemaní y se sumerge con otros como él

apareciéndome eternos como pudines tirados a la tranquilidad
Cantores de una bruma mural
hasta los camposantos de San Diego
Pero mi barrio tenía pescadores ahumándole lunas viejas

y un arsenal abandonado
hasta donde escapaba de mi diploma
para aprender a bailar
Mimaba su carbonera
donde gateaban niños de petróleo
cerca a ese Chambacú que castraron de sol
y que era un hermano de enseguida
Pero tienes cara de solar
y cargas a la libertad la ropa limpia de los jueves
y empujas pasajes de bulla
con entradas anchotadas
Getsemaní
creciéndote de portones caminados, entre el maíz tostado
ofrecido en alto
por altivas prietas de Bengala
Getsemaní
alejándome tus mañanas como una lenta crema de naranjas
o aquella pausa con tus aljibes de piedad
Me parece que tenías
un invernal olor de alquitranes

remontándome hasta tus condumios de atrapados
y espesas algarabías de piedras montadas
de bastantes cuartos donde vivían muchas gentes
hirviendo de mundo a tu hora siempre

Arrabal de cabeza ancha y tejados rojos
eras ajonjolí de mi cuna
entre montoneras de callejones árabes
como nudos de magia estrecha

con tambores que nunca supe de dónde venían
Solemne desorden untado de vida
Vine a tatuarme de tu erizado son barriotero
Caramba, Getsemaní

brioso tío burlón de sandalias al hombro
Espera esta rumba con nuestras muchachas
Pecando en la extensión de los sábados
y juguetea tus morenotas de carmín facial
y fugitivas de la misa

Andas de nuevo entre nosotros, arsenal cansado
Las cadenas no han pasado
Se estacionaron cerca
Raspaste con nosotros estos atrios gordos que nos diste
Getsemaní, espeso de latigazos en el tiempo

Recibe mi brindis tiznado de revueltas
Conjúrame de muros y guaridas
entre paredonas de mi niñez
Y desde tus zaguanes escupiré a los invasores Lemetres
y a sus apellidos de potasa y basura secreta

No me sueltes,
Getsemaní
Habla de mi desobediencia
Acomoda mi esperanza entre tu gentío
Toma mi beso y bébetelo

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